
Nunca olvidare la primera vez que me subi a un escenario para hacer lo que llevo ya casi 10 años haciendo, con gustos y disgustos. Y es que aquella navidad del 1999 el grupo de jubiladas de puente castro se subio al escenario para presentar a sus nuevos integrantes con un baile ejecutado en aquel pequeño espacio. Y entre aquellas personas se encontraba un jovencito niño que contaba con 10 años en aquel momento.
De aquella solo sabia un baile, bailaba a la cola, me daba verguenza cantar y no sabia tocar nada. Y 10 años despues esa situacion cambio radicalmente: recuerdo cada danza, sin excepcion, soy la cabeza que dirige, canto sin amilanarme y toco varios instrumentos musicales. Ha sido 9 años de esfuerzo, de tiempo y dinero invertido, años de no parar, de ir a un lado y a otro, de coser trajes y botones, de no desaprovechar oportunidades. Una verdadera inversion que a dia de hoy comenzo a dar sus frutos.
En todo ese tiempo conoci a mucha gente, entre ellos personas que hoy en dia son fundamentales en mi vida, que me han ayudado tanto que les estare eternamente agradecidos. Y es que en aquel marzo del 98 la vida de esta familia cambio tanto que el flotador que fue para nosotros el folklore nos hizo poder resurgir de la desgracia.
Y es que yo siempre he creido que las cosas suceden por algo, han de sucedernos cosas que al desequilibrar nuestra vida nos hacen llegar a las "estaciones" que el destino nos marca. Nosotros escogemos el camino, pero el destino esta marcado. Y claramente aquella gran perdida sello nuestros destinos y nos convirtio en bailarines, cantantes, actores y musicos prometedores, nos convirtio en el ultimo eslabon de una cadena que nadie sabe si un dia se rompera o si cumpliremos nuestra mision: colocar un nuevo eslabon en la interminable cadena de la cultura leonesa.
Sin cera, Diego, Duque de Eslonza
me gusta tu histora, muy personal, el tesoro más preciado de una persona es la memoria, los recuerdos, gracias por compartirlos...
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